Vivamos como galegos: las gaitas

O Fol traenos unha reflexión, realmente necesaria, sobre o folclore galego, encarnado na súa máxima expresión, a gaita e a veneración que moitos prestan hacia un instrumento que parece que non sufre evolución, senon invasión. Moitas formacións actuais caen dentro dunha espiral con oríxenes recoñecibles e alleos, e cunhas estéticas que se afastan da tradición que, súponse, desexan representar. Como toda expresión folclórica, é o resultado e a delatora do carácter dn pobo. Coidado: pode provocar reflexións. O debate está aberto. Xa sabedes como opinar.


Curiosa forma de entender la vida, la del pueblo gallego. Las generalizaciones nunca son buenas pero podría decirse que una de las características del pueblo gallego es la de no sentirnos demasiado contentos con lo que somos.Recientemente una campaña de publicidad, nos recuerda porque debemos estar orgullosos de vivir como gallegos: nuestra hospitalidad, forma pausada de llevar la vida, nuestra cultura gastronómica en torno siempre a la vida familiar, nuestro ánimo preparado siempre para la fiesta, nuestros paisajes, nuestra lluvia y lluvia y lluvia, que este año no se está dejando ver mucho. El mensaje ha calado fuera de Galicia, y nos ha puesto los pelos de punta a todos los que desde fuera sentimos la morriña.
¿Por qué entonces muchas veces no valoramos lo propio y admiramos más otras culturas? ¿Por que tratamos de adoptar como nuestras, tradiciones que no lo son, cuando nuestra cultura es tan rica como la que más? Un ejemplo reciente es la pasada festividad de Difuntos ya más conocida por Halloween por obra del todopoderoso marketing americano. Ya es bastante habitual esa noche que niños disfrazados peten nuestras puertas con el �susto o trato�?. Para miedo el que daba la Santa Compaña y con ellos si que no había posibilidad de trato si te los encontrabas de noche por cualquier corredoira.

Otro ejemplo de esta mentalidad es lo que sigue sucediendo y ya desde hace muchos años en el mundo de la música tradicional y en la gaita concretamente. En determinado momento a alguien le pareció que tenía más valor crear un tipo de gaita con un poquito de gallego aquí, un poquito de escocés allá. Se comienza a enseñar este prodigio en escuelas y asociaciones de toda Galicia. Este invento lleva años exportándose desde Orense también fuera de Galicia en zonas de arraigada tradición gaitera como el Bierzo o Asturias y a través una especie de concurso bastante extendido ya, en donde esas gaitas �gallegas� de tres roncos compiten entre sí ante un jurado que premia, la formación de sus miembros desfilando militarmente, la precisión de los movimientos, la perfección de la vestimenta (que tampoco se ajusta a la tradición de nuestra tierra), los gestos austeros, la percusión de alta tensión con grandes malabarismos. ¿Dónde queda aquí el recuerdo de nuestros viejos gaiteiros solistas o cuartetos, el repertorio alegre orientado a nuestras fiestas como muiñeiras y jotas que se crearon para bailar y no para entrar en combate? Lo lamentable de este asunto es que se nos venda y le vendan al resto del mundo algo como gallego cuando no lo es y que se promueva con fondos públicos cuando todo ese dinero debe ir destinado a recuperar y apoyar la música tradicional gallega. Los inventores y seguidores de esta corriente aprovechan el desconocimiento de la mayoría de la gente que no distingue entre una gaita y otra y a la que le suena por el estilo la muiñeira de Lugo y el Asturias Patria querida cuando las gaitas empiezan a sonar. Lo preocupante es que numerosas asociaciones e instituciones hayan apoyado y sigan apoyando esta puesta en escena y que todos esos esfuerzos no vayan encaminados a proteger y salvaguardar nuestra verdadera tradición musical que de este modo acabará por extinguirse. En este caso, una vez más, el marketing del más grande acaba triunfando y arrasando a los pequeños. Tenemos una identidad propia que no nos hace ni mejores ni peores, nos ha hecho ser lo que somos y que nos diferencia de otras culturas. ¿Por qué disfrazarnos de lo que no somos? Lo dicho, ¿por qué no tratamos de vivir como gallegos, también en nuestra música?

One Response to “Vivamos como galegos: las gaitas”

  1. casdeiro di:

    Hablando precisamente de marketing… es lamentable que se haya adoptado precisamente el slogan de una empresa que ha hecho un anuncio que da vergüenza ajena pretendiendo vendernos los estereotipos más ajenos y alienantes que sobre los gallegos tienen fuera de aquí. ¿Quién es esa cadena de supermercados para decirnos lo que es ser gallego, vivir como gallegos? Lo dicho: lamentable que el autor haya optado por parafrasearlos, como rindiéndoles un implícito apoyo u homenaje. >:-(