El desplante del rey

Rogelio Diz, colaborador habitual de Planeta Galego, danos unha ollada nova sobre o altercado protagonizado por Juan Carlos I na Cumbre Iberoamericana con Hugo Chávez. Este artigo pode ser un soplo de aire fresco dado que en España considérase case unanimemente polos medios maioritarios que o rei salvou o país gracias ó seu amor á patria e que fixo o que tiña que facer. Vexamos logo unha visión dende o outro lado.

El episodio vivido en la ultima Cumbre Iberoamericana entre el Presidente de Venezuela Hugo Chávez y la delegación española presidida por el Rey Juan Carlos y el Presidente José Luís Rodríguez Zapatero corrió como un reguero de pólvora a través de todos los medios de comunicación del mundo, y las reacciones no se han hecho esperar, y al parecer tanto en España como en toda Iberoamérica la respuesta mesurada, correcta y guardando todas las formas de la diplomacia por parte del Presidente español en defensa del ex-presidente José Maria Aznar, pidiendo respeto para quien fue democráticamente elegido, paso a segundo termino quedando en los titulares la bronca tabernaria entre el Monarca español y el Presidente Chávez.

Independientemente de mi opinión personal, de que el Rey debió guardar las formas y no actuando de una manera altanera, visceral y prepotente cuando el Presidente Zapatero contestaba de forma digna y correcta, poniéndose al mismo nivel de quien como ya es conocido busca la confrontación estridente y provocadora aun a pesar de la certeza de algunos de sus contenidos, pero el Rey no debió entrar al trapo y menos realizar ese desplante ya no con Chávez, sino con el Presidente Ortega de Nicaragua. Si el Rey no hubiera cometido ese exabrupto estoy seguro que la respuesta del Presidente Zapatero habría dejado sin armas a Chávez y el incidente no hubiese tenido la repercusión vista hasta ahora y la imagen del Rey no se hubiese visto tan deteriorada en muchos países de América.

Puesto que lo que se publica en España es muy distinto a la visión que de América se tiene sobre la Monarquía en general y la española en particular, discrepo con la opinión de Trinidad Jiménez que es la secretaria de Estado de España para Iberoamerica, en lo concerniente a que el Rey es querido y respetado en estos países, lo será con respecto a las comunidades españolas en Iberoamerica, pero no de la población en general quienes lo ven como la representación fuera de lugar y del tiempo en su concepción democrática y con recuerdos no gratos de ocupación, conquista, genocidio y vasallaje de infausta memoria.

Así las opiniones encontradas por estos lares sobre el incidente de esa cumbre, no hablan para nada de Zapatero y poco sobre Chávez, la mayoría se centra sobre el Rey en estos términos:

– “El Rey es un resabio de la época medieval que no tiene ninguna legitimidad democrática”
– “En América después de ser colonia de España hace ya dos siglos y en ningún momento vamos a callarnos ante ningún Rey. El Rey es irresponsable ante los criterios políticos de España, según la Constitución española, por tanto quien tiene que callar es él y dejar hacer al Presidente Zapatero”
– “Aznar es un fascista y así lo escribiremos en la historia de América”
– “Los Austrias y los Borbones encabezaron el saqueo y el genocidio sucedidos durante la conquista y la colonia. El saqueo continua actualmente en México y Latinoamérica con la Banca española que obtienen ganancias que no soñarían en su propio territorio. Chávez es un Presidente elegido democráticamente. El Rey no, el Rey fue designado por Franco. El Rey demuestra frecuentemente su idiotez, y esta fue otra muestra, demostrando su prepotencia, siendo irrespetuosa al mandar callar a un Presidente elegido democráticamente”.
– “Con que cara manda callar un reyezuelo de España a un Presidente elegido democráticamente, si gracias al fascista Francisco Franco se restableció la Monarquía en España, claro la idea que se restableciera después de muerto el otro reyezuelo fascista de Franco”.
– “Por favor, alguien que le recuerde al Rey de España que hace casi doscientos años dejo de tener súbditos en América, y que no tiene autoridad moral para callar a nadie�, si en España se lo toleran, allá ellos”
– “Si al Rey le molesta que Chávez llame las cosas por su nombre o que acuse de fascista a uno de sus súbditos, en lugar de mandar callar al venezolano, mejor que ponga en cintura a su vástago fascista, que apoyo el golpe contra Chávez, que llevo a su pueblo a una guerra contra Irak y que mintió a la opinión publica española acerca del atentado terrorista del 11 de marzo”.

(entrecomillados extraídos mayoritariamente del Diario La Jornada y Milenio Diario, de México)

Con este incidente se remueven viejos rencores anticolonialistas, que aunque siempre estuvieran presentes, salen a relucir en ocasiones y celebraciones especiales, como en el 500 aniversario del descubrimiento de América o el día de la raza, que se cambio el nombre al día de la Hispanidad, o la conquista llamada ahora �encuentro de culturas o choque de culturas� incluso algo tan normal como decir Iberoamerica o Hispanoamérica, para un importante sector de la población es insultante puesto que ellos se dicen que no pertenecen ni están bajo cobijo de España, es por eso que aquí usan mucho mas la expresión Latinoamérica, la sienten más difuminada y marca una distancia de España.

Quizás todo esto pase desapercibido en España o simplemente no les interese, pero para todos los españoles que aquí residimos desde México a Chile, donde tenemos hijos y nietos ya nacidos en América, tratamos de no herir sensibilidades que a nada nos conducen, y menos echar leña a la hoguera que puedan producir rescoldos que puedan poner obstáculos a nuestra convivencia en los países donde residimos.

Rogelio Diz – Analista político galego en México

One Response to “El desplante del rey”

  1. casdeiro di:

    Aplaudo a pertinencia do artigo de Rogelio e boa parte dos seus contidos, pero non podo aceptar a opción denominativa de Latinoamérica, que é un invento francés promocionado polos ianquis. Que ten de malo Hispanoamérica ou Iberoamérica? Hispania ou Iberia nin tan sequera son España nin fan referencia a ningún país senón a un grupo de culturas e pobos que ocupan un espazo histórico-xeográfico: a Hispania romana ou a Península Ibérica.