Carta de un niño asesinado

Mirada de Antonio Valcárcel Domínguez de Mazaira, nieto de gallegos nacido en Vizcaya, sobre el terrorismo en el País Vasco.

CARTA DE UN NI�O ASESINADO

Un niño ha muerto, ni siquiera el lo sabe, piensa que aún está jugando con su hermano a mil juegos infaniles; en una tarde gris, tratando de despertar, se da cuene que duerme en un sueño muy profundo, le cuesta volver a los juegos con su hermano, maldita pesadilla, ve todo su cuerpo ensangrentado y mutilado. Una lucha en su interior sedesata por vvolver a la vida, y, un grito borrado en el silencio oscuro ¡ papá, despiertame tú, yo no puedo! El padre en sus brazos sostiene el cuerpo sin vida de un pequeño que ya no puede llorar, ni siquiera gime, un estruendo dej�sordos sus oidos, su corazón partido, en el suelo tendido con su cuerpo mutilado.
Su espiritu vuelas lejos, rápdo, no conoce las fronteras, ya nadie pide pasaporte; cruzó el umbral, todo es distinto, inexplicable; ¡ ojala que continúen sus sueños en algún lugar del cielo, y en un lecho de heno y trigo continue dormido y vaya perdonando a sus asesinos entre el heno y el trigo!
El heno para el sueño, el trigo para sus amigos, para que calmen sus hambres de venganza; para sus enemigos, ruidos de caracolas de mar con sirenas de corazón partido; ya ni siquiera el mar puede limpiar sus manos manchadas de sangre de niños. Y el grito de este chiquillo ¡ no más niños asesinados mientras aún sueñan! A los muertos no nos podeís engañar, os conocemos.
¡Fuistes tú ! el que puso la caja de truenos en el coche de papá! ; dime, ¿por que no te duelen los niños con brazos y piernas mutilados, con sus cuerpos ensangrentados; teñidas sus ropitas de sangre viva, que quería vivir?, ¿ acaso no te gustaba a ti jugar con tu hermno?, ¿ por que me has asesinado?
Papá siempre lo decía: “aunque me diesen el traslado no lo aceptaría. Llevo muchos años en Euskadi, me he hecho a ella, como un roble a la tierra, tengo amigos que me quieren, mis hijos nacieron en ella, aquí es donde tienen que vivir y aunque parezca extraño, la quiero… a pesar de tantos malos ratos que ocasiona el terrorismo despiadado. ¿ Quién le iba a decir a papá, que era un objetivo certero de la banda de ETA.
Aquí ahora, durmiendo en el sueño de la infancia sesgada por la hoz de la intolerancia; que coronan las ideologías desarcerbadas con matices belicosos y objetivos de definición nazinacionalista, pagan los tributos con la muerte hasta de los infantes. Os digo: no más tiros ciegos que no justifican los medios por mucha demagogia que queraís hacer, no más truenos en cajas adornadas de celofán, trémulos como un volcan encolerizado; dejad a los niños, no quiero que duerman hoy conmigo niños que no pueden despertar al alba entre sus padres, abuelos y hermanos.
dejad, por favor, que este último niño sea el que duerma en el sueño de los justos, cuya sangre será para siempre un ocre que cierra esta carta de ¡BATA YA!, y que una olla de barro en vuestros hogares cueza hojas de olivo y cuyo bálsamo penetre en vuestros corazones con el sentimiento de la PAZ, los que poneís bombas en los caminos. Y que una corona de laurel adorne las sienes de los justos; y con sus vestiduras blancas de justicia, ejerzan con mano firme lo que la ley tipifique. Quiero que la justicia se anteponga a la política y quién mata a su prójimo cumpla su condena. Y no pazten con la desgracia de las víctimas, y por ende sus verdugos se invistan de hÉroes de su Nación. No más terrorismo ciego y despiadado estaís dejando Euskadi a piñon fijo, de dificil negociación, mientras la voz de los muertos hable por las plumas del periodismo, las víctimas tendrán su portavoz. Es por ello que trataís de apagar sus voces, encarado vuestras pistolas a sus nucas y vuestras lapas explosivas en los bajos de los coches… dejad que la historía se desarrolle sin más derramamiento de sangre, porque, cuantos más asesinatos figuren en la larga lista, más dificil será el juego de la negociación política. Al menos sin contar con las víctimas, y la víctimas reclamamos justicia. Y los políticos reclaman Planes Soberanistas, adornados con Proyectos de Convivencia. Insensatos. Somos nosotros las víctimas quienes debemos de proponer los Planes de Convivencia, no, quienes de una forma u otra han alimentado a la bestia de las bombas y el terror. ¿ Creeís que podeís edificar un pueblo sobre cadáveres, con ríos subterraneos de sangre?, no solo se puede edficar, ningún cimiento se puede sujetar, a no ser que queraís construir la casa del teror en un Pueblo que clan la PAZ.

En memoría del niño Fabio Moreno Asla, Víctima de terrorismo. Hijo de un Guardia Civil.
Publicado en el libro poético “CRUJIDOS GRISES” de Ediciones Endimyón (MADRID)
Autor: Antonio Valcárcel Domínguez de Mazaira

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