Romería gallega junta a Fillos del Plata en Durazno

La fiesta única en el mundo, donde colonizados y colonizadores, hermanados y en paz, comparten cultura, tradiciones, danza, canto y gastronomía, volvió a repetirse por tercera vez en el este del departamento de Durazno, en el corazón del Uruguay, en Capilla de Farruco. Sin embargo, esta vez tuvo el toque internacional de Xosé Cobas que cruzo desde la vecina orilla y de un contingente de Fillos de Galicia que vinieron desde la Pampa Argentina y Buenos Aires para “xuntarse” con sus hermanos uruguayos, posibilitando a su vez que el escritor Antonio Rey presentara su primer libro “Son Galego” en la tierra de nacimiento de su padre.

Desde muy temprano el mal tiempo empañaba la fiesta, menguando los contingentes que llegarían desde Montevideo. Es que no era para menos en la capital uruguaya llovía a cántaros, en tanto en Capilla de Farruco fue el único lugar en todo el departamento de Durazno donde no cayó ni una sola gota.

Parecía que tuviéramos una barrera en aquel lugar alejado del mundo real donde las costumbres gallegas y criollas se enlazaban en armonía, tanto en lo que se veía como en lo que se palpaba, en un ambiente de mediados del siglo pasado.

Tradición gaucha y gallega

La fiesta comenzaba pasado el mediodía, ya que allí los gauchos de la zona, con dos Aparcerías, “Tabaré” y “Chileno Chico”, llegaban en un desfile con sus chinas y menores montados a caballo, ataviados todos con sus trajes típicos.

Luego, la monta de vacunos, algún caballo bravío, y la arremetida de un gaucho matrero que espueleando a su matungo hizo reír a la multitud, salvo a aquellos que casi se vieron pisoteados por el caballo.

Pero todo estaba bajo control, diría luego el capataz en el propio ruedo.

Llegadas las 18 horas el escenario mayor se llenó de colores, juventud y veteranía. Es que desde los dos hasta los 80 años, lucieron trajes típicos, llevándolos con orgullo.

Resaltaron los más pequeños, dos niños de casi dos años de edad, uno luciendo bombacha y camisa al mejor estilo campero y el otro vistiendo la ropa que su abuelo lució en Buenos Aires hace 55 años cuando su padre gallego lo llevaba a las fiestas en la costa bonaerense.

Todos se robaron el aplauso de la gente, y así fueron premiados.

Más tarde, se lanzaría el primer concurso escolar que organizado por Educación Primaria del Uruguay junto a la Intendencia de Durazno y la Asociación Cultural Capilla de Farruco, permitirá que los niños de 5 y 6 grado escolar del departamento de Durazno puedan expresarse acerca de la historia de este mojón importante en la vida de Uruguay y España, más particularmente de Galicia.

También se plantaron simbólicamente árboles autóctonos, que serán los niños de la Escuela Rural de la zona los encargados en que el parque se vaya ampliando en belleza natural.

Ya pasadas las 19.30 horas comenzaba un espectáculo que no paró en el escenario mayor hasta la una de la madrugada del domingo 6 de abril.

Y nada mejor para iniciar el espectáculo que el entrañable Xosé Cobas con sus cuentos, divirtiendo a todos los espectadores, a pesar de hacer menos de veinte minutos que había arribado de Argentina con el contingente de Fillos de Galicia.

Luego desfilarían por el escenario los grupos de baile del Centro Ourensano, Alma Gallega, Centro Gallego y Casa de Galicia, en tanto la danza criolla estuvo representada por el grupo Aurora de adultos mayores de Sarandi del Yi y el conjunto municipal Weisman Sánchez Galarza de San Pedro del Durazno.

La parte coral, con interpretaciones de temas en gallego y el himno da terra nai, estuvo a cargo de las dos corales de Durazno, al tiempo que el Grupo de Música Celta Montegal, del Centro Gallego de Montevideo, le daban el final deseado al espectáculo.

La queimada galega con Fillos de Galicia

Mientras, atrás del escenario se estaba quemando la bebida típica por antonomasia de estas fiestas… la famosa queimada galega, que contaba con dos bruxos, meigas y un relator de película que hasta irradió el conjuro a los cuatro vientos, como lo fue Xosé Cobas.

En esta queimada estuvieron presentes los Fillos de Argentina: Maria Rosa Iglesias, Antonio Rey, Manuel Gómez y José Mario Vidal, en tanto por Uruguay lo hicieron Arasely Acosta, Walter Panizza y Adolfo Rial… también por un rinconcito.. pero sin probarla, llegó tarde a la mágica poción que pronto se agotó, Manuel López Faraldo.

En tanto los que ya no aguantaban más se marchaban a dormir, por donde podían, algunos nos mantuvimos en pie toda la noche, había que recomponer el campo español y prepararlo para el domingo.

A eso de las cuatro ya habían dejado de bailar, y en tanto algunos fogones mantenían el calor, casi todo el mundo se marchó a acurrucarse dentro de algún techo.

Misa criolla para iniciar segunda jornada

Pero la fiesta continuaba, porque a las 7 de la mañana comenzaron a encenderse varios fogones, y el público nuevo arribaba para despertar a los dormilones.

La Santa Misa sirvió a muchos de reparadora acogida y a otros les dio la posibilidad de acurrucarse unos minutos más.

Luego, el coro de Sarandí del Yí que había entonado algunos temas en la misa criolla, hizo lo propio con temas del folklore nacional, para deleitar al público.

Ya el día era destellante, el calor se hacía sentir y los cuerpos comenzaban a ponerse colorados, momento propicio para recibir al Cónsul General de España quién a caballo entró al campo español frente a la Capilla de Farruco.

Unos minutos antes con un marco de más de 140 asistentes, el delegado de Fillos de Galicia para Sudamérica, Antonio Rey, había presentado su libro “Son Galego” con total éxito.

Fue Antonio, quién entregara un libro autografiado al Cónsul español, Luis Ignacio Boné, el que agradeció porque era el primer regalo que recibía en Farruco y nada más simbólico que el sentimiento que Antonio deja reflejado en Son Galego. Según tengo entendido pidió a su secretaria, una gallega, que le tradujera algunas palabriñas.

Mientras que los Fillos de Galicia se marchaban para Argentina, se realizó una sentida ceremonia donde Xosé Cobas y Manuel Gómez recibieron el diploma de Socio Honorario de la Asociación Cultural Capilla de Farruco por los esfuerzos realizados ambos para que la participación de Fillos embelleciera la fiesta de hermandad.

Posteriormente se presentó el primer sello postal de la Capilla de Farruco, así como el matasello de esta tercer romería internacional.

Muchas fueron las enseñanzas que dejó esta romería, pero con el cúmulo de las mismas lograremos preparar la cuarta, que ya tiene fechas posibles: el último fin de semana de marzo del 2004.

Por segunda vez pudimos encontrarnos los Fillos de Galicia de Uruguay y Argentina, y sin dudas, el resultado ha sido óptimo, así como también se repartieron más de medio millar de afiches de Fillos de Galicia por lo que seguramente las visitas a nuestra página aumentarán.

Agradecemos a los participantes, a quienes hicieron posible este evento y también a quienes desde el exterior enviaron sus saludos y alentaron a los organizadores.

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