Archive for Abril, 2004

Exposición "O Carro e o Home" no Museo do Pobo Galego

Mércores, Abril 28th, 2004

Entre o 27 de Abril o e 13 de Maio poderemos ver no Museo do Pobo Galego unha exposición titulada O carro e o home. O cine de Antonio Román e Xoaquín Lorenzo. A continuación publicamos a nota que nos remitiu o museo acerca desta interesante exposición,

Inauguración: martes 27 de abril, as 20.00 h. Museo do Pobo Galego, Santiago de Compostela. Do 27 de abril ao 13 de maio de 2004

Esta mostra é unha homenaxe a Xoaquín Lorenzo dende o sector da imaxe pola súa poderosa aportación ós xéneros fotográfico e cinematográfico, ao enriquecer e poñer en valor os discursos plásticos da imaxe cos contidos propios de Galicia.

A exposición presenta fotografías de ton vangardista ou experimental de Xoaquín Lorenzo, José Suárez, Augusto Pacheco e Carlos Velo, xunto con outras documentais e históricas coa presencia do carro e do home na imaxe fotográfica. Pero o núcleo principal da mostra é a proxección das dúas versións do documental O carro e o home, realizado en 1940 por Antonio Román coa colaboración esencial de Xoaquín Lorenzo. Exhíbese tamén a parte recuperada do documental Galicia, rodado por Carlos Velo en 1936, peza fundamental e pouco coñecida da cinematografía galega.

Un libro catálogo, paralelo e complementario á mostra, analiza e documenta o contexto histórico e artístico a través de textos de Pepe Coira, Miguel Anxo Fernández, Xosé Enrique Acuña e Eloi Lozano. As fotografías proveñen de fondos particulares e das coleccións propias do Museo do Pobo Galego e do Centro Galego de Artes da Imaxe.

A mostra lévase á termo coa colaboración de entidades como a Filmoteca Española, de particulares como Eloi Lozano e de coleccións familiares como a da Familia Pacheco e a da Familia Román. Producida polo Centro Galego de Artes da Imaxe e o Museo do Pobo Galego, a exposición está comisariada por Xosé Enrique Acuña e Miguel Anxo Fernández.

O documental El hombre y el carro forma parte da cinematografía fundacional galega. O director Antonio Román (Ourense, 1911-Madrid, 1989) filmouno nas terras ourensás de Lobeira en 1940 coa axuda inestimable e experta do etnógrafo Xoaquín Lorenzo (Ourense, 1907-1989) e coa colaboración de Carlos Serrano de Osma. A película é un relato lineal da vida do carro, unha “biografía do carro”, formalmente emparentada coas vangardas anteriores á Guerra Civil, tan cercanas e presentes no ano da rodaxe.

No Ourense dos anos vinte, unía a Román e Lorenzo unha confesada paixón polo cine, compartida con Augusto Pacheco e Carlos Velo. Na década dos trinta, en plena II República, Xoaquín Lorenzo asentaba as bases da etnografía galega, mentres que Velo e Román pasaban a converterse en pioneiros destacados dun cine documental con nesgos de vangarda.

A sociedade galega daquel tempo mostrábase receptiva ante a mensaxe das vangardas europeas e desde o cine e a fotografía este grupo, xunto ao tamén ourensán José Suárez, ensaiaban linguaxes rupturistas. A obra cinematográfica de Román, Suárez e Velo circulaba nunha liña innovadora que igualmente acadou referendo nos ensaios fotográficos que nalgún tempo cultivaron o propio Lorenzo, e máis tamén, Velo e Pacheco.

El hombre y el carro de Antonio Román é, xunto aos filmes Galicia (1936) de Carlos Velo e Mariñeiros (1936) de José Suárez, un exemplo dos vieiros que podería ter tomado a cinematografía galega, camiño frustrado en gran medida pola Guerra Civil. Finalizada a rodaxe, a película quedaría sen sonorizar. Xoaquín Lorenzo gardaría en Ourense unha copia e Serrano sonorizaría outra pola súa conta en 1945. Non semella haber rastro de ningunha presentación pública e esta versión en castelán deuse por desaparecida durante décadas ata a súa recente localización pola Filmoteca Española.

En 1980, a partir do copión custodiado no Museo Arqueolóxico de Ourense, Eloi Lozano, coa colaboración do Museo do Pobo Galego, engadiu créditos en galego e sonorizouna, con texto e locución de Xoaquín Lorenzo, co título de O carro e o home, a versión máis coñecida deste documental. Esta estraña peripecia non lle acae mal á película sobre o carro que Xocas propuxera e que Román dirixiu. Á fin, era unha película pequena, feita entre amigos á marxe de tantas cousas, onde Antonio Román sabía de cine e Xoaquín Lorenzo sabía de carros.

La creencia en el Apóstol Santiago – 1ª parte

Martes, Abril 6th, 2004

Análisis que hace el escritor Américo Castro sobre el culto al Apóstol, dentro del contexto histórico de España.

El nombre, la expansión y la magnificencia de algunas ciudades romanas se debe al hecho de haber sido construidas sobre lo que había sido el campamento de una célebre legión; pues bien, Santiago de Compostela (“Campus Stellae”) se alzó sobre el espacio de lo que era un campamento espiritual, fue consecuencia del culto rendido al sepulcro en donde yacía el cuerpo de uno de los mayores apóstoles de Cristo.

La historia de los españoles no hubiera sido, en efecto, como fue, sin la creencia de hallarse en Galicia el cuerpo de un discípulo y compañero del Señor, degollado en Palestina y trasladado a España en forma milagrosa; regresaba así a la tierra antes cristianizada por él, según una tradición que no tendría sentido discutir y que existía desde antes de la llegada de los árabes. La fe en la presencia del Apóstol sostuvo espiritualmente a quienes luchaban contra los musulmanes; su culto determinó la erección de maravillosos edificios, tanto en Santiago como a lo largo de la vía de los peregrinos y sus consecuencias para la cultura fueron considerables; por el camino llamado francés discurrieron millones de personas, que mantuvieron a los reinos cristianos en contacto con el resto de Europa. Arte, literatura, instituciones, costumbres y formas de expresión lingüística se entrelazaron con la creencia en tan prodigioso hecho, acaecido en el “Finis Terrae” de la Europa cristiana, flotante en la bruma de un paisaje indeciso.

A pesar de lo mucho escrito sobre Santiago de Galicia, seguimos preguntándonos cómo fue posible tal hecho. Se comprende que Roma, cabeza del imperio, hallase una continuación en la Roma cristiana y que Jerusalén adquiera extraordinario relieve. Galicia, en cambio, carecía de importancia; no tuvo significación perceptible ni cuando era romana, ni bajo los suevos y visigodos; esperaríamos entonces, que un milagro acontecido allá hubiera tenido vigencia sólo local y que hasta hubiese sido rechazado como ilegítimo al ser conocido fuera de España. No ocurrió así y hay, por tanto, que pensar de nuevo en tan voluminoso suceso para que no continúe como un azar inconexo y mudo.

A comienzos del siglo IX se veneraba, cerca de la antigua ciudad de Iria Flavia, un sepulcro que se decía encerrar el cuerpo del Apóstol Santiago. La opinión ortodoxa siempre admitió que el apóstol era Santiago el Mayor, hijo del Zebedeo; pero la creencia popular, frente a la de los doctos, adoró a un Santiago que incluía al Mayor y al llamado “hermano del Señor” en el Evangelio (Santiago el Justo, o sea, el Menor), calificativo tomado al pie de la letra, por quienes veneraban el sepulcro. La yuxtaposición de ambos origina al que hoy conocemos como Santiago de Compostela.

De no haber sido España sumergida por el Islam, el culto a Santiago no hubiera prosperado. Mas la angustia de los siglos VIII y IX fortaleció la fe en un Santiago hermano del Señor que, habría de lograr innumerables victorias, al descender del cielo en su blanco y radiante corcel. Aparece en efecto, con la creencia en Santiago un tipo de existir originalísimo, sin exacto paralelo en la Europa cristiana, aunque tal vez sí en los estados musulmanes e israelita en donde se confunden las nociones de Estado y Religión. El culto a Santiago no fue un simple rasgo de piedad, utilizado luego en la lucha contra el moro. La verdad es, por el contrario, que tal creencia salió del plano humilde del folklore y asumió dimensión incalculable como respuesta a lo que estaba aconteciendo en el lado musulmán: a una guerra sostenida y ganada por la fe religiosa, se intentó oponer otra fe bélica, grandiosamente espectacular, apta a su vez para sostener al cristiano y llevarlo al triunfo.

Si Santiago de Galicia fue una fusión de los dos Santiagos evangélicos, la actividad militar y ecuestre de Santiago Matamoros supone en el apóstol cristiano unos rasgos enteramente ajenos a cuanto dicen sobre él los Evangelios, los Hechos de los Apóstoles y otras fuentes hagiográficas. El Santiago en que creían los españoles del siglo IX es el que luego aparece descrito en la Crónica General de Alfonso el Sabio, al narrar la aparición milagrosa del Apóstol en la batalla de Clavijo (822), en unos términos que corresponden a lo que esperaba la gente, habituada por tradición a imaginarse a Santiago bajando del aire sobre un caballo blanco para bien de sus patrocinados.

Al situar la fe en Santiago en un espacio, en un tiempo, en una tradición de cultura y en un funcionamiento de vida, su realidad se hace tan plausible como valiosa. La necesidad, la imaginación y la voluntad de los acorralados en el noroeste de la Península inyectó nueva vida -vida cristiana- a un motivo tradicional de origen pagano, latente en Hispania como en toda la Europa de tradición greco-romana (genios auxiliadores de la humanidad, como Cástor y Pólux -los Dioscuros- que, de igual manera, descendían de los cielos sobre blancos caballos para luchar a favor del ejército de su predilección).

Lo acontecido con Santiago en Galicia no se debe a que tales o cuales mitos o creencias hubiesen ido discurriendo “folklóricamente” a través de la memoria y la fantasía de una serie de generaciones; la fe en la imagen y en las virtudes del Apóstol fue tema primordial para la vida y por eso se hizo tema central de ocupación y de preocupación para el pueblo, para su conciencia colectiva. Esta reobró sobre el tema tradicional activamente y no se contentó con lo que la tradición o la leyenda iba decantando ocasionalmente en la memoria. No bastó, por lo mismo, que el Apóstol combatiese sobre un caballo blanco, pues a eso se agregó, para magnificar su poder, otro aspecto de remotas tradiciones, condicionadas por el culto a los Dioscuros. Su carácter de divinidades gemelas se proyectó sobre la heterodoxa creencia de ser el Apóstol, hermano gemelo de Jesús.

La Iglesia siempre interpretó tal hermandad espiritualmente, pero el pueblo (cuyos puntos de vista reflejan los escritos apócrifos) tomó tal hermandad en sentido ingenuo y esta creencia se refleja en la pintura y en la escultura, observándose que el retrato de Santiago se distingue de la figura de Cristo, sólo por el largo báculo de peregrino. Si para el pueblo cristiano Santiago era el hermano del Señor, ¿qué pensaban entretanto los musulmanes de su rival, el Apóstol gallego? Ibn Hayyãn, historiador cordobés (987-1076) recoge el siguiente testimonio:

“Santiago es una ciudad en la región más apartada de Galicia y uno de los santuarios más visitados, no sólo por cristianos de España, sino también de Europa; para ellos es Santiago tan venerable como para los musulmanes lo es la Kaaba en la Meca, pues en el centro de su Kaaba se encuentra también el objeto de su suprema adoración. Juran en su nombre y van allá en peregrinación desde los lugares más distantes de la cristiandad. Pretenden que el sepulcro colocado en aquella iglesia es el de Santiago, uno de los doce apóstoles y el más amado por Jesús. Los cristianos lo llaman hermano de Jesús, porque no se separaba de él. Dicen que fue obispo de Jerusalén y que anduvo predicando la religión y haciendo prosélitos, hasta llegar a aquel remoto rincón de España. Volvió luego a Siria, en donde murió a la edad de 120 años solares. Pretenden igualmente que, después de su muerte, sus discípulos lo trajeron y lo enterraron en aquella iglesia, por ser el lugar más lejano en donde había dejado la huella de su predicación”.

No se trataba pues, meramente del entusiasmo devoto de quienes dan culto a un santo o una virgen determinados, y confían en su poder extraordinario; lo que caracteriza el culto de Santiago hasta el siglo XII, es el propósito de destacar su proximidad e intimidad con Jesucristo.

Católicos eminentes han puesto en duda la existencia del cuerpo de un apóstol de Cristo en el santuario de Galicia, argumentando que se trata de una tumba de tiempos romanos. La reacción antisantiaguista tomó incremento en el siglo XVIII, cuando ya no había enemigos musulmanes contra quienes hacer guerra santa y cuando el horizonte religioso no era, ciertamente, el de los siglos X y XI. El error de esos doctos eclesiásticos consistió en pretender demostrar lo racionalmente indemostrable. Las creencias se instalan en el vacío dejado por otra creencia y arraigan y se fortalecen en virtud de necesidades y circunstancias muy precisas, independientes de toda demostración.

Piénsese en cuán absurdo sería el mero intento de demostrar “científicamente” que el cuerpo de un apóstol fue traído de Jafa a Galicia el año 44 D.C., custodiado por los ángeles y que, unos ochocientos años después, dio señales de su presencia. Lo que importa en el caso presente, es la intensidad de la creencia en Santiago y sus incalculables consecuencias. Los confines entre lo real y lo imaginario, se desvanecen cuando lo imaginado se incorpora al proceso mismo de la existencia colectiva, pues ya dijo Shakespeare, anticipándose a modernas filosofías, “estamos hechos de la misma materia de nuestros sueños”. Cuando lo imaginado en uno de esos sueños, es aceptado como verdad por millones de personas, entonces el sueño se hace vida y la vida, sueño.

Santiago se irguió frente a la Kaaba mahomética como un alarde de fuerza espiritual. La ciudad de Santiago aspiró a rivalizar con Roma y Jerusalén, no sólo como meta de peregrinación mayor, porque, si Roma poseía los cuerpos de San Pedro y San Pablo, si el Islam que había sumergido a la Hispania visigótica combatía bajo el estandarte de su Profeta-Apóstol, los hispano-cristianos del siglo IX, desde su rincón gallego, desplegaban la enseña de una creencia antiquísima, magnificada en un impulso de angustia defensiva. La presencia en la casi totalidad de la Península de un pueblo poderoso e infiel, avivaría necesariamente, el afán de ser amparados por fuerzas divinas en aquella Galicia del año 800.

Los musulmanes habían extendido sus dominios desde la India hasta Coimbra, impulsados por una fe combativa, inspirada en Mahoma, apóstol de Dios. Los cristianos del Noroeste poseían escasa fuerza que oponer a tan irresistible alud y millares de voces clamarían por un auxilio supraterreno que sostuviera sus ánimos y multiplicara su poder. Cuando las guerras se hacían más con valor y unidad de decisión que con armamentos complicados, el temple moral del combatiente era factor decisivo. Era indispensable la confianza en una fuerza visible y próxima, capaz de oponerse al mortífero grito de ¡Mahoma! lanzado por el adversario. Era urgente realzar el ánimo de un pueblo acorralado y en constante agonía y al cual, la ruina del reino visigodo dejaba colocado en primera línea.

Así pues, se cumplió en España el paso de un Santiago, apóstol pacífico, a un Santiago marcial e invicto, convertido en un anti-Mahoma y su santuario en la anti-Kaaba. Sobre tal fondo, se entiende el sentido de tan enorme creencia y sus reflejos dentro y fuera de España. La creencia en el luchador invicto era algo comprendido por el musulmán y un eficaz escudo para el cristiano. Así se desbordó la fantasía de quienes vieron en el Apóstol una fuerza divina, jinete en su níveo e inmortal caballo, protector de la agricultura y sumo taumaturgo.

Fuente: “La realidad histórica de España” Américo Castro.
Editorial Porrúa, S.A., Colección “Sepan Cuántos…” no. 372.
9ª Edición, Noviembre de 1987, México, D.F.

Entrevista a Marisol Soneira (PSdG-PSOE)

Venres, Abril 2nd, 2004

Marisol Soneira Tajes es diputada autonómica, edil socialista en Camariñas y Secretaria de Políticas Migratorias del PSdeG-PSOE.

La Comisión de Acción Social de Fillos de Galicia ha mantenido con ella esta entrevista, con el objetivo de que nos amplíe la información sobre las propuestas de su partido, referentes a los temas de interés de nuestra comunidad, (que aparecían en el Programa Electoral del PSdeG-PSOE, recogido en el artículo especial ” A Emigración nas Eleccións Xerais 2003″) y las posibilidades de llevarlas a cabo a lo largo de esta legislatura que está a punto de comenzar.

1.- Marisol, en el programa electoral de su partido se contempla la reforma del Código Civil, en materia de nacionalidad, a fin de conceder la nacionalidad española a los nietos de los emigrantes, ¿cree que
será posible llevar a cabo esta medida a lo largo de esta legislatura?

– Es nuestra intención. Pero queremos hacer la reforma con el mayor consenso político posible. De todas formas, siendo el problema de la nacionalidad un asunto pendiente y que debemos solucionar a la mayor brevedad posible, lo que realmente genera problemas a los descendientes de españoles que aspiran a regresar a España es la Ley de Extranjería.
Flexibilizar y facilitar el acceso de los hijos y nietos de españoles emigrantes al mercado laboral reportaría sería mucho más ágil que una reforma del Código Civil.

2.- ¿Prevén ustedes realizar una regularización extraordinaria de los emigrantes que se encuentren en el momento actual de manera irregular en nuestro país?

– José Luis Rodríguez Zapatero acaba de anunciar que, con carácter de urgencia, abordará el problema de los más de un millón de inmigrantes ilegales residentes en España. Las medidas comprenderán derechos y también deberes para los inmigrantes. Pero lo más importante es la modificación de la Ley de Extranjería y su posterior reglamento. Como ustedes saben esta Ley está recurrida ante el Tribunal Constitucional por nosotros.
Hoy tenemos la posibilidad de cambiarla desde una mayoría parlamentaria a la que queremos sumar a otras fuerzas políticas para conseguir un compromiso social y político sobre el fenómeno migratorio.

3.- ¿Podría explicar brevemente cuales son los puntos que a su juicio
necesitan de manera más urgente su reforma?

– La Ley de Extranjería actual vulnera, a nuestro juicio, derechos humanos de los inmigrantes. Incluso algunos que España ha firmado en tratados internacionales.
Es una ley que fomenta la alegalidad por cuanto no aporta soluciones a los cientos de miles de inmigrantes que de manera ilegal residen en España, no facilita la contratación a los empresarios que necesitan esta mano de obra y fomenta, en la práctica, la inseguridad ciudadana al generar bolsas de marginalidad.

4.- Es claro que para que los procedimientos en el ámbito del derecho de extranjería puedan tramitarse con, al menos una eficacia similar a la del resto de los procedimientos administrativos, sería necesaria
una importante mejora del servicio de los consulados españoles en el extranjero, ¿prevén ustedes realizar alguna acción en este sentido?

– Es otro de nuestros compromisos. Muchos de los problemas que hoy tiene España en materia de inmigración son emanados de la falta de medios técnicos y humanos en los servicios consulares, sobre todo en aquellos paises de donde procede la inmigración. La falta de medios y la mala información generada en los circuitos “alternativos” a los servicios oficiales hace que muchas personas se vean abocadas a utilizar los servicios de mafias que trafican con la necesidad humana. Cualquier gobernante medianamente preocupado por este problema sabe que
dotar de medios a determinados consulados en América y África es esencial para regular los flujos migratorios dentro de la legalidad.

5.- ¿Contemplan articular alguna clase de medida para facilitar el retorno de los emigrantes españoles y de sus descendientes en el exterior?

– Entre las medidas que nos proponemos llevar a cabo están dos que tienen que ver con esta pregunta: la promulgación de un Estatuto para los españoles que residen fuera del territorio nacional, y la creación de la Oficina del Retorno.
En el primer caso pretendemos establecer, por ley, una carta de
derechos y de deberes, desarrollando lo que la propia Constitución recoge, y en el segundo aspiramos a crear una ventanilla única en la
administración donde el emigrante (o su descendiente) que pretenda regresar pueda solucionar todos sus problemas administrativas:
laborales, sanitarios, reconocimiento de pensiones, convalidación de títulos, etc.

6.- De que manera prevén ustedes frenar el rechazo creciente que se percibe en muchas zonas de España hacia los inmigrantes?

– De los estudios sociológicos no se desprende que en España exista un sentimiento de rechazo contra el inmigrante. Lo que si existe son focos de tensión y de rechazo allí donde existen grandes concentraciones de
inmigración ilegal y que, como consecuencia de ello, acaban generando problemas de inseguridad ciudadana.
Es sobre todo este aspecto el que despierta el rechazo en la sociedad. Cabe comentar aquí que en los últimos años ha aumentado mucho la
delincuencia en determinadas zonas de España y que este aumento no se ha traducido en más medios para las fuerzas de seguridad, sinó todo lo contrario. De todas maneras el Gobierno Socialista tiene previsto poner en marcha el Observatorio contra el Racismo y la Xenofobia para prevenir los posibles comportamientos xenófobos que se pudieran dar en la sociedad española.

7.- ¿Prevén aumentar los recursos que hasta el momento se dedican a la integración social y culturalde los inmigrantes?

– Evidentemente.
Sobre todo en la política educativa para que la integración sea real.
La primera prioridad del futuro Gobierno Socialista es dotar de más presupuestos a la educación pública, que es donde mayoritariamente estudian los hijos de los inmigrantes, para a través de la escuela crear una sociedad sin discriminaciones e igualitaria. Dentro de las mismas medidas se limitará el número de alumnos extranjeros por aula para facilitar un mejor nivel educativo y su integración en todos los centros educativos financiados con dinero público, no solo en unos pocos. Esta medida es muy importante ya que hoy conviven en algunos colegios,
de Madrid por ejemplo, alumnos de más de una docena de procedencias
geográficas, lingüísticas y religiosas a los que el centro, sin medios suficientes, es incapaz de atender adecuadamente generando un círculo vicioso: si hay emigrantes la calidad de la enseñanza es mala, si es mala es porque hay emigrantes…… Esta es la situación que queremos combatir.

8.-Por las características de nuestra Asociación Cultural, nos interesa en especial el proyecto de creación del Portal de la Emigración. ¿podría
ampliarnos la información sobre el?

– Los socialistas hemos sostenido siempre que la emigración española en el mundo es un activo importantísimo que historicamente España ha
infrautilizado, cuando no ignorado. Empresarios, intelectuales, políticos, artistas, pensadores, creadores de opinión, artesanos, profesionales
liberales, educadores, etc., son un activo importante que ningún país sensato puede ignorar. España cuenta con ese patrimonio en las sociedades de otros paises y tiene que facilitar la interconexión entre ellos mismos y de todos con su patria de origen.
Esa es la finalidad del Portal de la Emigración: un intrumento común para facilitar las relaciones culturales, económicas, afectivas…, y
todo cuanto las nuevas tecnologías permitan.

9.- Pues, precisamente, uno de los fines de nuestra asociación es poner en contacto a los gallegos emigrados (o a sus descendientes) con el resto de sus familias en Galicia, en aquellos casos en que el contacto se
perdió. Para ello, y para la supervivencia del medio rural gallego, consideramos de vital importancia conectarlo a internet con urgencia.
¿ Se van a tomar las medidas oportunas para ello en esta legislatura?

– Uno de nuestros compromisos es la informatización de la sociedad española. Para ello aspiramos a la alfabetización informática en las escuelas con carácter inmediato aumentando el número de ordenadores por aula y disminuyendo el de alumnos por pantalla. En
determinadas zonas de España sufrimos un retraso considerable en este campo, Galicia es una de ellas. Hoy la tecnología sin hilos es la respuesta que se pretender dar para un territorio con serias
deficiencias en cuanto a la dotación de infraestructuras de comunicación modernas, por su dispersión poblacional y por el gran índice de población rural que todavía subsiste, afortunadamente.

10.- Y ya para terminar, ¿Que me dice de la posibilidad de modificaciones en la LSSI?

– Tal como recoge nuestro programa electoral nosotros aspiramos a potenciar el desarrollo del cable y a promover mayores niveles de inversión en todo el sector de las telecomunicaciones. En esa misma línea es imprescindible establecer un marco legal claro y estable que permita la financiación del servicio universal, que garantice la calidad y la atención del cliente y la defensa de los consumidores, que regule los precios de inteconexíón a la telefonía móvil, etc, etc.

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