Archive for Xuño, 2001

Los hijos de madre española no son españoles / Un chiste gallego

Luns, Xuño 18th, 2001

Rogelio Diz comenta un texto de Xosé Orlandi Piñeiro sobre una de las injusticias que nuestro Manifiesto trata de romper.

La inmigración es tema de actualidad en España, y para lo que a muchos representa un problema, para otros es un factor de potencialidad, debido principalmente a la baja natalidad, el sostenimiento del estado de bienestar, necesidad de mano de obra en diferentes sectores, etc.

Debates y más debates sobre la regulación de extranjeros, organizaciones no gubernamentales y sindicatos que defienden hasta la saciedad a diferentes grupos migratorios, plantones, manifestaciones, huelgas de hambre e incluso algún que otro conflicto con los cuerpos de seguridad del Estado.

Pero esta España que ahora es del primer mundo tiene muy mala memoria. Esta España que hoy se ufana de ser un país rico y generoso, tolerante y demócrata, suele olvidarse de que una buena parte de ese puesto que hoy tiene lo logró gracias al esfuerzo de millones de emigrantes que tuvieron que huir del hambre y la miseria, y que ellos aun muchas veces con enorme sacrificio enviaban a su tierra dinero que paliara la necesidad de los suyos y que colaboraron al progreso de esa tierra a la que siempre amaron con verdadera devoción.

Muchos de ellos, nunca pudieron volver y rehicieron sus vidas en tierras latinoamericanas. Argentina, Uruguay, Brasil, Venezuela, Cuba y México fueron los principales destinos, inculcándoles a sus hijos el amor a su tierra. En esto Galicia fue de las prioritarias y más numerosas.

Y hoy, que muchos de esos paises están sufriendo una situación desesperante debido a sus malos gobiernos, a los hijos y nietos de estos emigrantes se les niega su derecho de nacionalidad española con innumerables trabas burocráticas y diferentes lecturas legales, cuando deberían ser los primeros y darles las mayores facilidades solamente como una retribución a sus antecesores que se dejaron la vida y la piel en tierras lejanas.

Quiero referirles un texto de Xosé Orlandi Piñeiro desde Argentina que vale la pena reflexionar.

Se titula: Un chiste gallego

Hace muchos años, había en Valga (provincia de Pontevedra), una pequeña Campesina, que trabajaba en los Campos de sus Abuelos, junto a su madre, Tíos y primos. Aunque el trabajo era muy duro dado su pequeña edad, desde los seis años acompañaba a sus mayores a realizar las labores diarias. Segaba con esmero los pastos, y era tal su entusiasmo que un mal Día, la afilada herramienta que usaba, prácticamente le cercenó el dedo índice de la Mano izquierda, pero la pequeña no se amilanó, y luego de repuesta de la herida, siguió con el mismo afán en sus tareas.

Los años fueron Pasando, pero ella veía que poco a poco, sus tíos y luego su Madre partían a un lugar muy Lejano, que según dicen las campesinas del Lugar estaba muy pero muy lejos y se llamaba Argentina, ella mientras continuaba con sus labores comenzó a no querer oír más de ese lugar, que le quitaba día a día a todos sus seres queridos, ¿tal vez sería la Muerte.? Se preguntaba, pues el que para allí partía, ya no volvía.

Un buen día su abuela le dice que ella también debería partir, que ya no podría estar más en Valga, en sus Campos, que su lugar era Junto a su Madre que estaba en Argentina. Que ella, su abuela, ya estaba muy anciana para poder cuidarla. Y que su Madre le había enviado una carta pidiendo por ella.

Muy, pero Muy a su pesar se encontró un buen día con Familiares en un lugar de inmenso mar, y desde Villagarcia, partió al encuentro de Su Madre en Argentina, que sería eso? Se preguntaba, podré volver yo a mi tierra, a cortar mis pastos y correr entre las flores en primavera, o ese lugar tampoco me dejará volver como sucedió con mis familiares??.

Y por fin, luego de muchos días, ese Vapor la dejó en Argentina, AHAAA. !!!! EXCLAMÓ.. Esto es una Ciudad, no es lo que yo pensaba. !!!

Siguieron pasando los años, y mientras trabajaba primero de Sirvienta, luego de Operaria en Fábricas, ella seguía pensando en sus Abuelos, en los primos que allá quedaron, y se imaginaba corriendo con ellos por los Campos en Primavera.-

Se dijo que debía juntar sus ahorros y poder Viajar otra vez a su Tierra llena de Flores, y allí quedarse por siempre jamás.

A medida que pasaban los tiempos, conoce a un Señor, del cual se enamora perdidamente, contrae matrimonio con él y tienen un niño, pero la desdicha aún no terminaba, su esposo enferma Gravemente, todos sus ahorros y el producto de la Venta de la Casa de su Madre, sumado a la sapiencia de los médicos Salvan la Vida de su amado Esposo.- Ella dice: Pues no importa volveremos a ahorrar Dinero para volver a PONTEVEDRA.-

Pero era muy duro trabajar casi sola para mantener el Hogar y darle un Estudio a su Hijo, el dinero apenas alcanzaba, no se podía ahorrar, pero ella era Feliz cantándole a su niño mientras lo acunaba en sus faldas canciones en un idioma que el pequeño no entendía.

Pues los años hicieron lo suyo, su niño se convirtió en Hombre y ella en Anciana, le contaba a ese niño, luego adolescente y más tarde hombre, de su tierra, de los campos llenos de flores y de sus deseos de Volver. Más el Tiempo con su tiranía la dejó postrada en una cama, muy anciana ya pues cumplió los 93 años, apenas puede tomar los alimentos que le dan.

Y un buen día su hijo dijo, Volveré a España, veré los lugares donde corría mi Madre, y de poder hacerlo, trabajaré como ella, esa niña que vino aquí apenas podía Leer y escribir, hoy YO su hijo gracias a su sudor tengo mis estudios terminados, y tal vez pueda hacer algo más por su tierra, para que las niñas como mi madre NUNCA JAMAS tengan que volver a irse. Pero. !!!

El hijo no puede conseguir la NACIONALIDAD ESPAÑOLA, porque. ??

Pues le Dice el Cónsul E
spañol en Argentina, que solo si es hijo de PADRE Español, puede tomar por Opción la Ciudadanía sin términos de tiempo, si es Hijo de MADRE Española, solo lo puede hacer si ha nacido luego del año 1982. Ya que según el Consulado los hijos de Madre Española y Padre Argentino son ARGENTINOS, y solo pueden hacerse Españoles si tienen menos de 23 años. !! Aunque en la Constitución Española diga en su Articulo 1 “SON ESPAÑOLES DE ORIGEN LOS HIJOS DE PADRE O MADRE ESPAÑOLA.”

Como. ????, No les parece gracioso este CHISTE GALLEGO. ????

NO Están Ud. oyendo como yo las CARCAJADAS de la XUNTA DE GALICIA y del GOBIERNO ESPAÑOL. ????

VAMOS. JODER…. Si las oye todo el Mundo, ¿Como Uds. No se ríen…????

Cuando lo leí, en verdad que me impacto y me hizo un tremendo caos en la cabeza, me hizo recordar todas las desventuras de muchos emigrantes en estas tierras lejanas. Muchos murieron añorando la tierra que los vio nacer y nunca pudieron retornar ella. Y volverían a morir si vieran la injusticia con que tratan a sus descendientes.

La política exterior española a sido siempre machista, negándole a los hijos de madre nativa sus derechos inherentes de sangre. Recuerden ese refrán tan popular y tan sabio; “Los hijos de mi hija, mis nietos son, los de mi hijo serán o no”. Incluso los judíos solamente consideran judío al hijo de madre judía. Creo no deban existir diferencias y se debe considerar con derecho a la nacionalidad con deferencia como dice nuestra tan defendida Constitución en su articulo 1 “Son españoles de origen los hijos de padre o madre española”. Me gustaría que Don Manuel Fraga, Constitucionalista y tan defensor de los emigrantes, puesto que sus antepasados también lo fueron y goza de la preferencia (¿no se por que?) en los votos de los emigrantes de América, defendiera estos derechos con el mismo énfasis que defiende su depauperada visión de la democracia.

¿Con quen casou o fillo da Maruxa?

Mércores, Xuño 6th, 2001

Inés Abeijón fálanos nesta historia do que pasa cando os fillos e fillas dos galegos emigrados queren casar.

Para moitos de nós é coñecida esa estrofa que dí

“cinco sentidos nos temos, os cinco necesitamos, pero os cinco perdemos,

en canto nos namoramos.”
E así é… o querer é

libre, porque querer, quérese coa alma, e a alma e unha das poucas cousas

libres que nos quedan. Pero…, ai dalgún/a que perde os cinco sentidos

por alguén que non é aceptado/a pola familia polo simple feito

de ser extranxeiro!

Lembro o que me dicían moitos parentes o verme cada verán en Galicia,

que se as visitas eran moit repetidas porque “non deixaba a ninguén

alá”
.. que seguro non voltaría tan a miudo cando andivese

“cun americano pola man”… asumían que así

sería, pois o mais probable era que iso pasara, que algunha vez me namorara,

e ¿por qué non dicilo? casara cun americano, pois nos Estados

Unidos pasaba a maior parte do ano e tiña menos posibilidades de “atopar

un galego.”
De tantas veces que oín as mesmas frases, ata acabei

crendo que iso algún día sería unha realidade.

Pero cando voltaba das vacacións oía algo ben distinto. Miña

nai preguntaba se non deixara “a alguén alá”,

pero esta vez referíndose a Galicia. Quizais esperaba que eu me namorara

dun galego para que se mantivese a cultura, para que voltara a Galicia nun futuro,

para entendelo mellor… ¿quén sabe? quizais por moitas outras

razóns que nunca me dixo…

A realidade era que os meus anos de adolescente pasaban e eu perdía

os sentidos
polos extranxeiros. Nunca me afixen a presentarlle eses

noivos que duran pouco
ós meus pais, ainda que algunha vez eles

mesmos descubriron de quen se trataba. Nunca me dixeron nada en referencia a

alguén en particular, ainda que non ocultaban que preferían un

xenro galego.

Agora teñen ese xenro galego. Coñecín o quen despois casou

conmigo nunha desas repetidas vacacións de verán en Galicia. Polo

de agora, dos fillos da nosa Maruxa son eu a única casada e

agora xa non importa tanto a nacionalidade dos futuros xenro e nora, pois como

din eles “polo menos unha atoupou un galego”, pero aínda

así meus irmáns teñen que escoitar de vez en cando iso

de que “elixe tí, pero se fora polo menos español/a mellor,

e se puidera ser galego/a dobremente mellor…”
. E eles ainda seguen

perdendo os sentidos polos extranxeiros….

El Afilador… un oficio que se extingue en el tiempo

Venres, Xuño 1st, 2001

Enrique Rodríguez Alvarez nos habla de un oficio que lo fue de muchos gallegos emigrantes y que está a punto de desaparecer.

En mi visita a Galicia en 1999, tuve el honor de conocer a Don Florencio Martínez, mejor conocido como Florencio de Arboiro, un enamorado de las costumbres gallegas, gran escultor en bronce, pero sobre todo un gran coleccionista de “Rodas e Aparellos de Afiar” restaurados. Lo que mas me impresionó, no era la cantidad y calidad de las ruedas de afilar, si no la historia propia que le fue recabada a cada de ellas… “seu fillo conserva o oficio do pai coa mesma roda”… “No ano 20, cando tiña 17 anos, foi camiñando e afiando, e cando chegou a Barcelona levaba ganadas 1,000 pesetas”…”Esta roda salvoume a vida, tanto dos maquis como da brigadilla”…Es entonces cuando uno se adentra en el fascinante mundo de una historia escrita por una rueda con el andar de un afilador.

Afiador esperando o tren
Esperando el tren…

La rueda de afilar parece ser el exponente mas virtuoso que intenta cubrir las carencias de una economía familiar que no quiere renunciar a sus raíces rurales. El afiador es un campesino gallego que no puede vivir de su pedazo de tierra y se resiste a abandonarlo. Sin embargo, la cruda realidad le obliga a emprender el camino de la emigración, ya sea por tierras españolas, por las capitales de Europa o las Américas e inclusive llegando algunos hasta Argelia, Marruecos, Mozambique o la lejana Filipinas.

La provincia de Orense ha sido cuna de estos hombres que recorrieron el mundo cargando al lomo o empujando una rueda de afilar, destacándose los municipios de Castro Caldelas, Esgos, Chandreixa de Queixa, Nogueira de Ramuín, Pereiro de Aguiar, San Xoán de Río y Xunqueira de Espadañedo.
Hoy, este noble oficio, que representa en sí toda una cultura de trabajo y sacrificio propia de los gallegos, está en vías de extinción. Ya no veremos a esos hombres que llevaban su Galicia muy dentro del corazón y también con mucha “chispa”. Ya no veremos aquellas ruedas que forjaron tan noble oficio, ni escucharemos aquellos “chifres” por las callejuelas del ancho mundo ni les escucharemos hablar entre ellos su “barallete”. Pronto, Orense no será mas “Terra da Chispa”, porque esa chispa está a punto de apagarse para siempre.

Quizás ya haya descasado Domingo González, quien en 1998, a sus 93 años, todavía empujaba con orgullo, bajo la inclemente lluvia y el frío viento, su rueda de afilar a través de las calles de Orense. La desaparición de este oficio, no se deberá a que sucumba víctima del avance tecnológico ni a manos de una moderna cultura de lo “desechable”, sino al desarraigo y desaparición progresiva del mundo rural gallego, a partir de la gran emigración del siglo XX y la contínua diáspora interna hacia las áreas urbanas de mejores oportunidades de vida.

La Morriña… un sentimiento de identidad

Venres, Xuño 1st, 2001

Enrique Rodríguez Alvarez nos hace un emocionante relato acerca de lo que significa la morriña.

La morriña o nostalgia es un sentimiento propio en todos los seres humanos. Sin embargo, para los gallegos es mas que un simple sentimiento, es un sello particular de identidad. La morriña de aquel gallego que un día —sin desearlo—dejó atrás su mujer y sus hijos, su casa en la aldea, su amada y verde campiña, y emprende viaje hacia tierras desconocidas y no pocas veces ingratas, donde permanece lejos de todo lo que ama, donde los años transcurren en silencio cómplice con la tristeza…esa morriña llega a convertirse en un sentimiento que desgarra el alma. Morriña del emigrante que lloró la muerte de sus padres sin volverles a ver… y quizás, acolitado por esa misma morriña, también le llegó la muerte sin volver a ver su Terra Nai. Como esa morriña no hay otra igual y hay que ser gallego y sobre todo emigrante para comprenderla a fondo.

Los hijos de los gallegos, vivimos otra forma de morriña, no por ello menos profunda. Una morriña que va gestándose en nuestro interior desde la cuna., cuando nos adormecíamos con un canto de cuna en gallego que, aunque no entiendía bien, sonaba en labios de mi madre a arrullo de ángeles. Cuando mis padres me contaban de Galicia y sus labios, como diestros pinceles sobre un lienzo, me pintaban con detalle la vieja aldea, las altas montañas, el límpido cielo, los verdes valles, las frondosas carballedas y castiñeiros, así como el himno a la alegría de las xestas en flor. Incluso llegué a escuchar el canto de la abubela o el reclamo de la pega en una fría mañana primaveral. Poco a poco, al paso de los años, fuí creando en mi corazón un álbum de recortes y empiezé a sentir mis primeras morriñas…morriña por conocer lo que dentro de mi alma, ya conocía. Recuerdo cuando joven, que trataba de entender la morriña de mi madre, cuando me contaba lo verde que eran los prados de su aldea. Y yo le decía: “Pero mamá, aquí también todo es verde”, y con un quedo tono de voz, propio de su profunda morriña me decía: “Meu fillo, non é a mesma herba”. ¡Vaya por Dios, ahora comprendo cuanta razón tenía…muy verdes eran ambas pero no eran las mismas yerbas.

Así pasan los años, ya muertos nuestros padres, nos llega el momento en que nos liberamos de todo lo que nos ata en el entorno del día a día y entonces, llegamos a Galicia por primera vez. Llevábamos, como equipaje del alma el “álbum de recuerdos” que hicimos desde pequeño… en la garganta un nudo de profunda emoción…y una lágrima delatora empaña nuestra mirada ansiosa. Allí está la vieja aldea de Castiñeiro y allá la casa de mi padre—o lo que quedaba de la casa de mi madre en Moreira de Arriba— y reconozco todos los lugares que guardaba en la lembranza de mi memoria. Ese día, la vetusta capilla de Villardá, engalanada para la fiesta de San Antonio…con sus vibrantes campanadas parecía celebrar mi llegada. Emocionarme hasta lo mas profundo de mi ser con el abrazo apretado y salpicado de lágrimas de esa familia que nunca había podido estrechar pero que conocía hasta cada uno de sus nombres. Es entonces cuando recibimos, lo que he dado en llamar, el bautizo con Auga Meiga, agua nacida de las lágrimas que no se pueden contener. Desde ese día hasta el último de nuestra existencia, viviremos la eterna morriña por volver a ésa… Nosa Terra que nos embrujó robándonos el alma. Porque Galicia vivió siempre, sigue viviendo y vivirá por siempre en nosotros…porque somos Gallegos.

Los primeros pobladores de Galicia

Venres, Xuño 1st, 2001

Enrique Rodríguez Alvarez desde Panamá hace su aportación sobre la cuestión de los Ligures en Galicia.

CONCEPTOS BASICOS sobre HISTORIA ANTIGUA de GALICIA
(sus primeros pobladores).

Se ha insinuado la posibilidad de una o varias glaciaciones en Galicia. Pero el clima oceánico que predomina en el N.O. de la península permitió el establecimiento de poblaciones mas o menos estables a lo largo del período cuaternario, cuyos vestigios y utillaje ha sido descubiertos en diferentes lugares a través de los años.

El Paleolítico aporta abundante material sobre todo en una larga faja ribereña del Río Miño, desde Tuy hasta La Guardia (ejemplares de almendras acheulenses, raspadores camposanquiense y otros instrumentos del paleolítico inferior). Del paleolítico también se descubren rastros importantes en Los Peares, en Caballino y en los alrededores de Orense y en menor cuantía en las márgenes de la Ría de Vigo, Maceira y Bayona.

Después aparecen los concheros Kioekkenmondingen propios del epipaleolítico o posteriores, los más importantes fueron descubiertos por el P. Jalhay y estudiados por éste y el Dr. Joaquín Fontes de Lisboa, y se encontraron al pié del célebre facho de Santa Tecla, así como en el castro de San Cristóbal, cerca de Vilagarcía y el Neixón cerca de Boiro.

Del Neolítico y Eneolítico hay abundante material caracterizado por puntas del flechas, cuchillos, hachas pulimentadas, etc. Mayormente de piedras como fibolita, serpentina, sílex, etc. También aparecen algunas hachas y cuchillos de cobre, preludio de la gran cultura gallega de Bronce. De este período son los importantes monumentos megalíticos entre los que destacan: Los dólmenes de Cabaleiros, Monte Bocelo, Coba da Moura, Arca da Piosa y Casa dos Mouros, y el célebre de Dombate (Laxe), canatdo por Eduardo Pondal (la Pena do Rapouso), en la gándara de Melide.

La edad de Bronce se establece entre 2,000 y 1,000 A.C. con los notables hallazgos de Rufelo en la La Limia y las abundantes hachas de talón de San Xoán de Lagoa en Pastoriza. También la notable hoja de espada del segundo período neolítico de Tucela en Parada del Sil. Los abundantes petroglifos del bajo Lérez en Pontevedra son considerados de la edad de Bronce.

En el Neolítico aparece la agricultura acompañada de sus particulares ritos religiosos, se trabajan extrañas construcciones megalíticas, se trabajan los castros, hachas bellamente pulimentadas y útiles de bronce, surge el culto a las divinidades de las aguas. La cultura neolítica fue desarrollada y conservada, aún después de la dominación romana por el grupo étnico llamado los Celtas. Así pues, el castro neolítico y el castro celta aparece en el umbral de la historia antigua de Galicia y persevera su recuerdo en la geografía y vida actual.

Algunas teorías pretenden despojar al grupo étnico celta de este merecido honor. Un grupo de arqueólogos e historiadores como Mullenhof, Camilo Jullian, D’Arbois de Juvainville, no vacila en identificar a los LIGURES como antecesores históricos de los Celtas en Britania, ambas Gallias e Hispania. Los ligures fueron un grupo poblacional asentado en una reducida área territorial del N.O. de Italia, fronteriza con El S.E. de Francia (en la actual región de Niza, Mónaco, Turín, Cuneo, etc), pueblo que no parece tener características migratorias ni conquistadoras comprobadas. El insigne explorador de Numancia y de los Tartessos, Schulten, considera ligur a toda la península hispánica antes de la invasión de los Iberos de estirpe africana y pretende explicar el idioma vasco como ligur. El único asidero de la teoría Schulten se basa en similitudes de nombres poblacionales gallegos con algunos ligures, así: Iria, al lado de Padrón, Támara, Tambre, Baenis, Beón y otras etimologías gallegas son ligures, según Schulten, quien también establece el parentesco entre el antiguo nombre de Albión aplicado a Britania con denominaciones gallegas como Alba, Albán y Albeiros. Fuera de estas hipótesis, la presencia ligur en Galicia no parece tener ningún asidero científico.

Los Celtas pertenecen, arqueológicamente hablando, a la primera y segunda Edad de Hierro, pertenecen a dos importantes asentamiento culturales conocidos como Hallstadt (Austria) y La Téne (Suiza), etnográficamente pertenecen al grupo indoeuropeo. Ingresan a la península hispánica alrededor del año 600 A.C. para dominar la región central de Hispania, siendo desplazados de allí por la invasión de los Iberos provenientes de Africa, a pesar de su fusión cultural con estos últimos, conocidos como los Celtíberos, sólo quedaron dos grupos celtas puros asentados, uno en Galicia y otro al Norte de Portugal. En toda la Galicia (Galicia Romana) y en el Algarbe portugués. Otra opinión de Schulten hace de los Celtíberos ( Robur Hispaniae–según Adriano– núcleo en el alto Duero de la resistencia contra Roma ) íberos establecidos en tierras celtas. Se mantiene la tesis de que los Celtas eran una raza aristocrática y dominante, con sentido expansionista que se impusieron a los habitantes neolíticos y de la época de Bronce establecidos en Galicia—los ligures de Schulten (?) o bien los antiguos pobladores que permanecían asentados desde el paleolítico y principios del neolítico.

Tomado de fragmentos de escritos sobre Historia de los Orígenes de Galicia del insigne Ramón Otero Pedrayo, editorial Galaxia.




Acerca de unos habitantes que dicen estuvieron en Hispania Los Ligures ?????
Quizás el célebre OLAFO los conoció ….vaya Ud. A saber !!!

Dr. Enrique Rodríguez Alvarez.
desde las riberas del canal de Panamá.

Carta a mi viejo

Venres, Xuño 1st, 2001

Roberto César Hermida envía esta carta abierta a su padre gallego fallecido con motivo del Día del Padre.

No sabía dónde mandarle esta carta a mi viejo, me pareció la lista el mejor lugar. Feliz día del Padre, para todos los colisteros y gracias por leerme.
(Roberto César Hermida. Cdad, de Bs.As. Argentina Fillo do Casar de Cangues, O Irixo, Ourense; y de Riobó, Rodeiro, Pontevedra)

Ciudad de Buenos Aires, 17 de junio de 2001.

Hola viejo:
¿Cómo andás? La verdad es que te extraño mucho. ¿Sabés que día es hoy? Tercer domingo de junio ¿te acordás? ¡Sí! El día del padre. ¡Felicidades viejo!

Son las cinco de la mañana y no me puedo dormir, sabés que como buen Hermida tengo un sueño de marmota, pero me quedé viendo una película que se llama “Encuentro conmigo mismo” con Bruce Willis, me la prestó un amigo, es la historia de un cuarentón que se encuentra con él mismo pero cuando tenía ocho años y termina dándose cuenta que tenía una deuda con el pasado. Aunque no eran padre e hijo hay, en la historia, una relación traumática entre él y el padre y en ese momento de la vida del viejo el hijo (Bruce Willis) no estaba, al menos como su padre lo necesitaba; yo me sentí reflejado y me sirvió para darme cuenta que tengo una deuda con vos viejo.

Lo más importante te lo dije. ¿Te acordás? Cuando entré a terapia, aunque no quería hacerlo, porque hubiese preferido quedarme con la imagen que tenía de vos y no en ese lugar y de ese modo. Pero empezaron con aquello de que tal vez esperabas a alguien y que yo era el único que no había entrado. Sé que me escuchaste… te pedí que no pelearas más, porque no ibas a volver a ser quien habías sido, los daños cerebrales eran irreparables, y te dije lo mucho que te amaba. Hoy quiero repetírtelo papá ¡te quiero!

Sé que los seres humanos andamos por el mundo intentando amoldar a los otros a nuestras necesidades, nos es más fácil pedirle al otro que sea como nosotros queremos, que aceptarlo como es. Cuantas veces confundimos la necesidad con el amor, eso dice Fisher en su “Caballero de la Armadura Oxidada”. Es cierto que te necesité, de chico hubiese querido que trabajases menos y estuvieses más, te necesitaba; hubiese querido escuchar la palabra te quiero de tus labios, lo necesitaba; hubiese querido besos y abrazos, los necesitaba; hubiese querido verte llorar, la única vez que lo hiciste fue cuando Arturo Cuadrado habló en la presentación de mi primer libro y relacionó el hecho cultural con los gallegos, sus hijos y la inmigración, solo Daniel te vio y te fuiste al fondo para que nadie lo notase.

Sé lo mucho que nos amaste, hoy no tengo ninguna duda. Aunque mamá y Ale fueron más afortunadas con ellas podías, nosotros, Daniel y yo, teníamos que intuirlo. Hoy sé que te rompías el lomo por nosotros, porque estuviésemos mejor, porque nada nos faltase. Aveces temo que en cierto grado Dany este repitiendo la historia, no porque no los bese y abrace, sino por la calidad de tiempo, es como vos medio un burro de carga, y se preocupa mucho por que nada les falte a los suyos y siento que esto le resta calidad de tiempo con los chicos; tiene cuatro ¿sabés? Dos más que cuando nos dejaste, y ¿sabés una cosa? Los dos últimos son también varones, Gonzalo y Martín ¡Sí, son Hermida! Mirá que nos hicieron sufrir, cuatro nenas antes de darnos el primer varón, Agustín, recuerdo lo feliz que estabas con él, creo que fue el nieto que más feliz te hizo, como te costo aceptarte abuelo.

Una de las cosas que he aprendido es que damos para arriba. Sé que fuiste mejor padre que lo que fueron con vos. Cuando pienso que tenías seis años cuando te dejaron los abuelos en Galicia al cuidado de la tía Rosa y se vinieron a la Argentina, y pienso que tenías quince cuando los volviste a ver, en realidad a la abuela, porque tu papá había muerto pocos meses antes de tu llegada a la Argentina; entiendo lo que decía Ortega: “Uno es uno y su circunstancia” y tu circunstancia no fue fácil, para nada fácil, pero pudiste campearla.

Quiero contarte algo, volví. Y al volver sentí que lo hacía por vos, por el abuelo Isidro, por el tío; setenta años después de la llegada del abuelo conocí Barros, O Carballino y la casa de O Casar. Estoy orgulloso de ser el primer hombre de los Hermida en volver después de tanto tiempo, las mujeres tuvieron mejor suerte.

No sabés lo cerca que me sentí de vos, no sabés lo que lloré, Todavía esta la lareira y el banco de la vieja cocina, donde contabas que pasaban las duras noches de invierno y asaban las patacas y castañas al rescoldo; conocí la higuera y el horreo y ¿sabés que tienen todavía? El carro, el viejo carro con el que acompañabas al tío Coi al mercado. También conocí la casa del tío Coi en Esgueva ¿y no sabés a quien vi? A tu amigo Marolo, o zapateiro, con el que jugabas de chico, le pregunté si era cierto que tenías tan buena puntería con las piedras, y ¿sabés qué? me mostró una cicatriz en la cabeza que vos le hiciste. También conocí a Aurora de Barros, que se casó con Andrés, tiene noventa y pico de años y se acordaba de todos, cuando Pura le dijo que era hijo do Maximino y le pregunté cómo eras de chico, me contestó: “metía medo”, Viejo siempre fuiste quilombero.

Hoy me arrepiento de no haberte dicho estas cosas en su momento, en un tete a tete, tal vez si lo hubiese hecho nos hubiésemos abrazado y llorado juntos… Tal vez…

Quiero pedirte disculpas ¡Perdoname viejo! Por no haberlo hecho, por haber sido duro muchas veces con vos porque no habías sido como yo quería. Por haber esperado a ese último momento para decirte que te amaba tanto como te había necesitado.

Te extraño, extraño tu presencia, tu deambular por la casa, la seguridad que me daba saber que estabas ahí cuando te necesitábamos, extraño hasta tus metidas de pata.

La
vieja esta bien, ya tiene setenta, “esta viejita” ¿te acordás? Pero sigue con pies de puta, no para en casa, hace artesanías, ahora todo lo pinta y/o lo cartapestea, estuvo haciendo teatro y vamos a aprender Gallego juntos, Aunque todos lo hacemos, ella es la que más te extraña.

Viejito, un beso, saludo a los abuelos, a los tíos, al Pelado, a José, a todos y no hagas quilombo ahí arriba. ¡Chau, cuidate! Te amo.

Siempre tuyo
ROBERTO.

O retorno dos fillos da emigración como solución á falta de man de obra no agro

Venres, Xuño 1st, 2001

Texto enviado por Fillos de Galicia ao congreso “Emigración e Mundo Rural” celebrado en Barcelona en Xuño de 2001.

No noso contacto diario a través de Internet coa comunidade galega do

exterior (especialmente cos descendentes dos galegos que emigraron en diversas

épocas) podémonos facer unha idea dos temas relacionados con Galicia

que maior interese despertan neles segundo a zona do mundo na que se encontran.

Se ben os temas que podemos englobar dentro da denominación de “socio-culturais”
(como a aprendizaxe da lingua dos seus pais, o significado dos seus apelidos,

o contacto coas súas familias en Galicia, etc.) resultan ser igual de

recorrentes nas mensaxes que nos chegan desde todas partes do mundo, hai un

tema que destaca de forma moi intensa entre as peticións chegadas de

Hispanoamérica: a posibilidade de facer o camiño de volta

dos seus pais ou avós… o que chamamos “o Retorno”.

A situación tense invertido respecto a outras épocas nas que

a fame facía fuxir aos galegos cara ás “terras de promisión”
de América: agora son os da outra beira do Atlántico os

que tratan desesperadamente de emigrar á Europa.
E os fillos

e netos daqueles galegos que marcharon non son unha excepción. Se cadra,

ao teren unhas raíces culturais fortemente vencelladas cunha parte especial

desa Europa soñada, son os primeiros en plantexarse esta solución.

Avelino García, vicepresidente do Colexio Santiago

Apóstol de Buenos Aires comentaba na Voz

de Galicia
en Xullo do ano pasado que se ao descendente de galegos

asentado en Buenos Aires lle daban a opción de “regresar”
a Galicia, aceptaría nun 90% dos casos
. E o que nós percibimos

a través das mensaxes chegadas ás nosas páxinas en Internet

concorda con esa opinión.

A Xunta decidiuse a poñer en marcha oficinas nas principais “cidades

galegas”
de América para informar e axudar a toda esta xente

e evitar as alarmantes colas que se viñan producindo diante de determinados

consulados e embaixadas. …Ou polo menos iso contan, porque o que nós

apreciamos é que a información non chega a eles

e seguen a demandar a través de Internet informacións sobre o

mercado laboral en Galicia, sobre a posibilidade de facerse coa nacionalidade

española, os procedementos burocráticos para obter permisos de

traballo, as axudas de que dispoñen para retornar, etc. etc. ¿A

Xunta está realmente a facer algo por nós, os fillos dos emigrantes?

Se é así, a información non chega aos seus destinatarios,

e así esas supostas axudas quedan inutilizadas.

Noutras ocasións os fillos dos galegos encóntranse coa problemática

da obtención da nacionalidade española
. Resúltalles

doloroso que un arxentino descendente de italianos o teña máis

fácil para obter a nacionalidade italiana e vir traballar a Galicia como

“comunitario” que un fillo de galegos, por culpa dunha lexislación

española que pon demasiadas trabas
no tema da “recuperación”
da nacionalidade. Reclaman o seu dereito a ser legalmente españois

en virtude dunha aplicación irrestricta do “ius sanguinis”,

sen límites de idade e sen distinción de vía paterna ou

materna.

Nós, os fillos da emigración, pedimos que a débeda

que ten Galicia connosco se empece a pagar xa
, porque a situación

é verdadeiramente de emerxencia en moitos dos países de Hispanoamérica

onde vivimos. Pero non queremos pedir esmola: sabemos que temos moito

que aportar á economía galega
: a nosa formación

permítenos en moitos casos desempeñar funcións profisionais

de alto nivel, pero aínda así hai moitos entre nós que

están interesados en vir cubrir o baleiro que está quedando

no campo galego.

Chégannos noticias da falta de man de obra agrícola e

gandeira en Galicia
, do despoboamento progresivo das aldeas,

das explotacións agrarias esmorecentes, do envellecemento

da poboación rural
… e que, a falta doutras ideas, se ten que

recurrir a inmigrantes e temporeiros de fóra para que o campo galego

non deixe de producir. Non temos nada contra os traballadores magrebíes

en Galicia, por exemplo, e estamos a favor da súa integración,

pero dóenos non ser considerados nós para eses traballos que se

lles dan a eles. Cando os fillos e netos dos galegos esmorecen no desemprego

en Arxentina ou en Brasil, ¿por que volverlles a espalda e ir buscar

a outros países as mans que labren Galicia?
¿A integración

dun fillo de galegos, que ten mamado o amor por esa terra, por eses montes e

esas vacas, non ha resultar máis doada ca dun traballador alleo por completo

á fala, á historia, á forma de vida galegas?

As portas de Galicia teñen que se abrir nos dous sentidos: cando existía

excedente de man de obra, as portas abríronse cara a fóra e moitos

galegos e galegas deixaron o campo en procura doutros traballos alén

da súa terra. Agora prodúcese un baleiro e aqueles continxentes

de forza laboral deben poder volver a ocupar o lugar que lles corresponde. A

maioría están vellos de máis para volver a dobrar o aramio

encol da terra, pero os seus fillos e netos son man de obra fresca e disposta

a tomar o relevo, a reanudar esa vinculación histórica

dos seus devanceiros coa terra
, cumprindo así o soño

paterno do Retorno… Así que agora as portas deben de se abrir para

dentro e que o círculo se peche de volta. Estamos nun mundo no que xa

non hai portas para o capital… non se entende por qué as hai nembargantes

para a forza de traballo, sobre todo cando ten as súas raíces

en Galicia. Practicamente a metade dos agricultores galegos teñen máis

de 50 anos… cando esta xente se retire ¿quen ha traballar a terra en

Galicia? Decidilo é obriga do conxunto da sociedade galega. Como di Ramón

Maceiras
, resulta chocante que Galicia teña taxas negativas

de crecemento demográfico cando hai miles de galegos novos polo mundo

que poden revitalizar o país e enriquecelo coas súas experiencias

culturais
dos países onde naceron.

Polo tanto reclamamos as modificacións lexislativas
necesarias para facilitar a recuperación da nacionalidade española

por parte dos descendentes de galegos, un plan de promoción do

emprego rural
especialmente destinado a acoller ao inmigrantes de ascendencia

galega e integralos nos sectores productivos gandeiro e agrícola de Galicia,

e tamén nos novos xacementos de emprego rural, así como un plan

de apoio á adquisición, mellora e alugueiro de vivenda rural
;

todo como parte dun plan marco para o Retorno de emigrantes

galegos e as súas descendencias e para a súa integración

socio-laboral en Galicia que forme parte dunha política económica

global destinada a crear a medio prazo as condicións que permitan este

Retorno. Reclamamos en definitiva que se dea comezo a un proceso político,

social e económico que salde a débeda que Galicia ten coa emigración.

Somos fillos de labregos, e a terra que regaron os nosos pais co seu suor está

seca e chamando por nós. Deixade que acudamos á súa chamada.